Semana 2

 Bitácora semana 2 - Ana Isabela Espinosa 


El día 4 de febrero (primera clase de la semana 2) iniciamos la clase de Medios para las organizaciones con dos compañeros nuevos, quienes no pudieron asistir la primera semana. Ellos se presentaron y, a continuación, el profesor seleccionó una de las primeras bitácoras para ser leída en el salón. De casualidad, mi bitácora fue la seleccionada y la leyeron los nuevos compañeros para que se adelantaran de manera diferente sobre lo visto los días que no estuvieron. Después, el profesor seleccionó otra de las bitácoras, sin embargo, esta había sido escrita de manera diferente, pues tenía un tono creativo, inspirado en el personaje ficticio de Disney “Boss Lightyear”, mencionando los temas en una especie de historia. A partir de esto, el profesor decidió empezar un tema importante para este tipo de actividades de realización de bitácoras, el cual fue los diferentes niveles de lecturas, interpretación y análisis. 


El primer nivel mencionado fue el literal, el más importante para las bitácoras, que se refiere a lo explícito: lo que está escrito, lo evidente, los detalles concretos, seguir instrucciones, observar y recordar. Es el nivel más directo, donde simplemente identificamos lo que está ahí sin interpretarlo demasiado; luego está el nivel de inferir, que implica ir más allá de lo que está dicho de forma directa. Aquí interpretamos, deducimos, sacamos conclusiones y tratamos de entender significados implícitos. Es preguntarnos qué entendemos realmente de lo que vemos o leemos, no solo repetirlo; el tercer nivel es el intertextual, que tiene que ver con la capacidad de relacionar lo que estamos viendo con otros conocimientos, autores contextos o experiencias. Es conectar ideas, comprenderlas y construir relaciones entre distintos contenidos, incluso entre materias diferentes; y, finalmente, está el pensamiento crítico, que en general es el que buscamos en la universidad, e implica ir más allá de todo lo anterior para analizar desde distintos puntos de vista, cuestionar, evaluar y reflexionar con mayor profundidad, de hecho, algo que mencionó el profesor me llamó mucho la atención: “Uno conoce a una persona por el tipo de preguntas que hace”, esto porque las preguntas muestran el nivel de pensamiento desde el que está mirando una situación. A partir de esto, el profesor nos mostró un video tipo ejemplo de un profesor dándole una lección a sus estudiantes de que realmente los jóvenes actualmente no siguen instrucciones o interpretan de forma distinta lo que se les pide. 


Luego de esto, el profesor nos mostró un video que nos daba varias ideas sobre cómo manejar conversaciones o situaciones tensas de debate, especialmente si hay muchos desacuerdos. Entre estos tips, me quedaron algunos como: explicar lo que entendemos de lo que está pasando, no dar por hecho que tenemos la razón, evitar los prejuicios hacia el otro, hacer muchas preguntas que abrumen a la otra persona, escuchar realmente los argumentos de los demás y reformular los para comprobar que los comprendimos. También se mencionaba la importancia de ser claros con nuestros argumentos, no esperar que el otro adivine lo que estamos pensando y no sobrecargar la conversación con temas emocionales. Todo esto con un ejemplo clave de un debate entre dos personas, uno supuestamente misógino, y una periodista tratando de demostrarlo, sin embargo, ella no lo logró y terminó aceptando que la venció. Después de ver el video y sacar apuntes de el, el profesor nos hizo una serie de preguntas de los distintos niveles de análisis, primero literaria (algo que dijera explícitamente el video), segundo nivel (por qué para pensar tienes que arriesgarte a ser ofensivo), tercer nivel (conexión del video con algo recordemos) y cuarto nivel (el propósito del video). 


En la siguiente parte de la clase, comenzamos a hablar de la cultura del registro, que es el pilar fundamental dentro de las organizaciones. Se refiere a la práctica sistemática de documentar procesos, decisiones y actividades. Por lo que registrar no es solo guardar información, sino construir memorias organizacionales, algo clave para la continuidad del trabajo, la transparencia y el cumplimiento de normas. Aquí vimos a Karl Weick, quien plantea que las organizaciones dependen de lo que logran retener de sus propias acciones, es decir, registrar permite que la organizaciones existan como un sistema con memoria que es capaz de sí misma. Así culminamos esta clase. 


La sesión del día 6 de febrero estuvo enfocada en profundizar en la cultura del registro y su importancia dentro del funcionamiento organizacional, especialmente en términos de continuidad, toma de decisiones y gestión del conocimiento. Para comenzar, el profesor retomó la idea de que registrar no es solo guardar información, sino construir confianza y estabilidad dentro de las organizaciones. En este punto vimos a Denise Rousseau, quien plantea que la confianza organizacional se construye sobre prácticas consistentes, visibles y verificables, es decir que cuando una organización registra lo que hace, sus procesos se vuelven más claros y predecibles, lo que reduce la incertidumbre entre las personas. También vimos a Ikujiro Nonaka y Hirotaka Takeuchi, quienes explican que la creación y transferencia del conocimiento dependen en gran medida de la capacidad de documentar y compartir información relevante. Igual a Chris Argyris y Donald Schön, quienes señalan que el conocimiento es frágil si no se documenta ni se comparte de forma sistemática, y si no queda registrado, el conocimiento se pierde con las personas que se van de la organización. 


A partir de estas ideas, hablamos de las consecuencias de no tener sistemas de registro sólido y la importancia de la cultura del registro para la continuidad operativa. Así, aparecieron tres conceptos importantes: El primero fue la pérdida del conocimiento, que ocurre cuando la información no está documentada y depende solo de la experiencia de ciertas personas. El segundo fue la contingencia, entendida como la capacidad de una organización para enfrentar situaciones inesperadas como rotación de personal, crisis o cambios externos. Y el tercero fue la estabilidad operativa, que se logra cuando la organización conserva su conocimiento institucional y puede seguir funcionando de manera consistente en el tiempo. Igual vimos la norma ISO 22301, relacionada con la continuidad del negocio. 


Luego de esta teoría, hicimos un quiz en quizzes en parejas, en esta miramos todos estos conceptos pero ya de forma práctica y con casos concretos, en esta, Valentina y yo quedamos de segundas, aunque a nivel de puntuación, todas las respuestas nos quedaron bien. Finalizamos iniciando un taller, precisamente con un caso específico donde la cultura del registro es casi nula, en parejas, aunque no lo terminamos y quedó como trabajo para subir a teams y presentar la próxima clase. Así terminamos esta semana. 

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