Semana 8

Bitácora semana 8 - Ana Isabela Espinosa 


El día 20 de marzo (primera y única clase de la semana 8) estuvimos presentes Natalia Valencia, Martin Gutierrez, Santiago Achury, David Suárez, Daniela Roncancio y Luciana Torres, además del profesor, Juan Sebastián Cobos; en esta clase faltaron Valentina Rivera, Natalia Duque y Laura Ibagué, y así iniciamos la clase de Medios para las organizaciones leyendo la bitácora de Daniela, la cual fue muy completa y muy crítica. Por otro lado, leímos el texto enviado por Luciana, donde respondía todas las preguntas que el profesor nos había enviado por correo el miércoles que canceló clase; estas preguntas estaban relacionadas con el video de Robin Dunbar de la clase anterior. 


Después de esto, hicimos un quizzes, precisamente sobre el video de Dunbar en el que participé y quedé de tercera, lo que también sirvió como forma de reforzar lo aprendido. Este quizzes tenía alrededor de 30 preguntas, donde pudimos recordar su teoría de que se trabaja mejor con pocas personas en una organización. Finalmente, al quedar tercera, me gané un dulce, aunque Natalia Valencia, quien quedó de segunda, no quiso el dulce y me lo regaló. 


A partir de ahí, retomamos un ejemplo que ya habíamos visto en la clase anterior: el caso de Colin Kaepernick, quien generó un símbolo muy importante para la comunidad afrodescendiente de Estados Unidos all arrodillarse durante un partido de fútbol americano mientras sonaba el himno del país, y con esto analizamos un vídeo publicitario con frases como “No creas que debes parecerte a alguien para ser alguien”. La campaña era de Nike, quien usó esa historia de Colin y su eslogan “Just Do it” como marketing. Este ejemplo nos permitió entender cómo la publicidad no solo vende productos, sino que conecta con las personas a través de historias. El profesor insistía en que más que mostrar algo directamente, lo importante es construir una narrativa que haga que la gente se identifique, y que ahí es donde realmente está la fuerza de la comunicación, recordando un poco lo que vimos de la importancia de los storytellings. Además, el profesor nos pidió que buscáramos ejemplos de campañas similares, donde usaran historias para luego generar publicidad, por ejemplo, yo encontré una campaña de la Secretaría de Tránsito de Bogotá “No tenía que pasar”, quienes tomaron historias de personas que han perdido a familiares en accidentes automovilísticos, para finalizar con un mensaje que decía “Baja la velocidad, no más muertes en las vías”. Por otro lado, el profesor nos mostró una publicidad de Dove, en esta se mostraba una cabina de fotos, cuando la persona entraba y aparecía en la pantalla, le ponían efectos graciosos para que se riera, y finalmente cuando salían, las fotos eran sin efectos pero con la persona sonriendo; el mensaje final era la autenticidad de la persona al sonreír. 


Luego vimos un ejemplo desde la teoría clásica con Aristóteles y la poética, específicamente la historia de Hércules. Lo interesante aquí fue entender que no basta con decir cómo es un personaje, sino que hay que mostrarlo en acción. Es decir, no se trata de describir que alguien es valiente, sino de evidenciarlo a través de lo que hace. Esto lo conectamos directamente con la comunicación: no es solo lo que decimos, sino cómo lo hacemos visible. 


También analizamos una escena de la primera aparición de Jack Sparrow en Piratas del Caribe. Aunque él no es el protagonista principal, su forma de entrar en escena lo convierte en el personaje más memorable. Esto nos llevó a reflexionar sobre los recursos narrativos, como los planos, los movimientos de cámara y la construcción visual, que hacen que una historia sea más impactante. Entendí que la comunicación también se construye desde lo visual y lo simbólico, no solo desde lo verbal, de hecho, el profesor nos recordó que precisamente por eso él nos recomendó tener cuidado con los fondos y las posiciones de la cámara al momento de grabar un video. 


A partir de estos ejemplos, llegamos a una conclusión clave: la fuerza de la narrativa no está únicamente en el discurso, sino en la forma, en el espectáculo, en cómo se cuenta. Es decir, comunicar no es solo decir algo, sino generar una experiencia. En ese sentido, el profesor mencionó una idea que me quedó muy marcada: la estrategia comunicativa es un “caos controlado”, porque aunque parece espontánea, en realidad está cuidadosamente pensada para generar ciertos efectos. 


Después pasamos a ver distintos tipos de relatos: la épica, la comedia, el melodrama y los relatos infantiles. Cada uno tiene características específicas y provoca emociones distintas. Por ejemplo, la épica se relaciona con la admiración y el deseo de imitación, la comedia con la identificación, el melodrama con la exageración emocional, y los relatos infantiles, aunque parecen simples, en realidad tienen mensajes profundos. En particular, analizamos una frase que decía que los cuentos infantiles no son solo para dormir niños, sino para despertar adultos. Esto me hizo pensar en cómo muchas veces las historias más sencillas son las que tienen los mensajes más fuertes, porque logran incomodar, cuestionar y hacer reflexionar. 


Finalmente, cerramos la clase conectando todo esto con la cultura digital. Hablamos de cómo hoy en día las formas de relación entre las personas han cambiado, así como los modos de ver y de comunicarse. Las tecnologías no solo son herramientas, sino que transforman las prácticas sociales, las representaciones y la forma en que creamos contenido. En conclusión, esta clase me permitió entender que la comunicación va mucho más allá de transmitir información: se trata de construir sentido a través de historias, emociones y experiencias. Y que, en un contexto digital, saber contar bien una historia puede ser incluso más importante que el mensaje en sí.

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