Bitácora 11 y 12
Bitácora semana 11 y 12 - Ana Isabela Espinosa
El día 15 de abril (primera clase de la semana 11) estuvimos presentes Laura Ibagué, Valentina Rivera y Daniela Roncancio, además del profesor, Juan Sebastián Cobos; en esta clase faltaron Santiago Achury, David Suarez, Martin Gutierrez, Luciana Torres, Natalia Valencia y Natalia Duque, y así iniciamos la clase de Medios para las organizaciones. Primero, leímos las bitácoras, en este caso fue la mía y la de Daniela, a partir de las cuales el profesor nos recordó que, si queríamos ganar corazones en nuestras publicaciones de “X” (Twitter) debíamos seguir haciendo bitácoras y de una u otra forma “competir” entre nosotros para que nos lean, aunque realmente eso no se hace, pues siempre se leen las mismas, por ende, el profesor me dio otro corazón, completando 3 hasta el momento.
Después de eso, hicimos nuevamente el quiz anterior, para poder subir nuestra nota, esta vez individual y con una que otra pregunta nueva, así logré subirla a 4.8. A partir de aquí, el profesor comenzó la clase cuestionando algo, ¿por qué cuando se leía la bitácora, el movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás? El nos explicó que eso se llamaba rapport, el cual nos explicó como la capacidad de generar sintonía, confianza y comodidad entre locutores, algo así como pequeñas acciones comunicativas que influyen directamente en la conexión que se establece con otras personas.
Esto más allá de una técnica aislada, lo entendí como un proceso relacional que facilita la comunicación efectiva, permitiendo que las personas se sientan escuchadas, comprendidas y abiertas al diálogo. De hecho, hablamos un poco de por qué el rapport resulta fundamental en entrevistas, más que todo siendo comunicadores, pues cuando existe conexión emocional y confianza, por un lado el entrevistado comparte información con mayor naturalidad y profundidad, y por el otro, si estamos buscando trabajo, el entrevistador sentirá mayor confianza con nosotros.
El rapport tiene diferentes formas de mostrarse, una de ellas es el lenguaje no verbal y aquí volvimos al movimiento del profesor, pues este tipo de comportamientos o movimientos refuerzan la atención activa y hacen sentir validada a la otra persona, como cuando estamos hablando con alguien, lo ideal es mirarlo a los ojos, aunque no todo el tiempo, pero si estamos mirando el celular mientras nos hablan, el otro sentirá que lo estamos ignorando, de hecho, entendimos que el mayor desconectar actual son los celulares. Además, vimos la idea de que las mujeres en general desarrollan mayor sensibilidad para reconocer emociones ajenas y esto les facilita la construcción de rapport.
Posteriormente, abordamos cómo podemos construir rapport en la práctica y apareció el concepto de espejismo o mirroring, que consiste en imitar de manera sutil ciertos gestos, posturas, ritmos de habla o incluso la respiración del interlocutor. Esto genera inconscientemente cercanía y confianza, ya que el cerebro interpreta la similitud como señal de seguridad. Sin embargo, el profesor enfatizó en que el reto consiste en hacerlo de forma natural y no forzada, pidiéndonos hacerlo para la bitácora. En mi caso, traté de hacerlo con la tía de un amigo, y sentí que eso permitió que la conversación fuera más fluida por parte de las dos.
Luego, relacionamos esta idea con el efecto camaleón, el cual entendí como la tendencia humana a adaptar inconscientemente comportamientos a quienes nos rodean para facilitar la interacción social. De esto vimos ejemplos en vídeos y experimentos sociales donde el lenguaje corporal influía directamente en la percepción negativa o positiva de una entrevista, lo que nos dio paso a hablar del anti-rapport, el cual consiste en evidenciar cómo ciertas conductas (como interrumpir, no escuchar, adoptar posturas cerradas o mostrar desinterés) rompen la conexión comunicativa. Un ejemplo que vimos fue el de un entrevistador que hacía sus entrevistas tratando siempre de incomodar al invitado, generando tensión en lugar de confianza, aunque de por sí ese era el formato de sus videos.
El profesor nos resaltó la importancia del lenguaje corporal, como la posición de los pies, la orientación del cuerpo, el contacto visual y los gestos, pues todo esto transmite información incluso antes de que aparezcan las palabras, y aprendimos que muchas veces las personas observan cómo se dice algo más que lo que realmente se dice. Después, realizamos un ejercicio en parejas, el cual consistía en buscar en el edificio algunas personas que estuvieran practicando rapport sin darse cuenta. En nuestro caso, identificamos un grupo de tres personas, sentadas en la cafetería del edificio, hablando y realizando los mismos movimientos de manos, pies, incluso inclinándose hacia las sillas o la mesa de la misma forma.
Asimismo, conocimos la técnica PEP, la cual se trata de esperar aproximadamente cinco segundos en silencio después de que alguien termine de hablar, ya que este pequeño espacio permite que la otra persona continúe ampliando la información y siendo una herramienta que también funciona para tener una comunicación estratégica. Finalmente, terminamos con otro quiz que hablaba precisamente de este tema, el cual nos sirvió para reforzarlo.
En la sesión del día 17 de abril fuimos David Suárez, Laura Ibagué, Valentina Rivera, Luciana Torres, Natalia Valencia, Natalia Duque, Santiago Achury y Daniela Roncancio; en esta clase solo faltó Martin Gutierrez, e iniciamos la clase retomando lo que habíamos visto la sesión anterior sobre el rapport, más que todo para quienes no habían podido estar. Para esto, el profesor nos preguntó a quienes asistimos qué fue lo que más nos llamó la atención de ese tema, yo me quedé principalmente con los movimientos involuntarios que hacemos para conectar con otras personas.
Luego de esto, el profesor nos comentó que como actividad debíamos hacer un video tipo TikTok promocionando el énfasis de organizacional en nuestra universidad que tuviera pathos, ethos y logos, y para esto, nos mostró ejemplos de compañeros en otros semestres, pero también, de estudiantes de la Sabana, donde el profesor también dicta clase y son nuestra competencia directa (como universidad). A partir de esos videos, me di cuenta que los chicos de la Sabana hacen muy buenos videos, no solo en guión, sino también en edición y calidad. Fue por esto que, después de mirar varios ejemplos de parte y parte, el profesor nos dio el tiempo restante de la clase para organizar un buen guión de nuestro video. En nuestro caso, Valentina y yo decidimos que sería tipo relato, con ciertos profesores y estudiantes en mente. Incluso el profesor nos ayudó con algunos prompts para que la IA nos ayudara y lo hiciera bien, por ejemplo con el history doing que debíamos tener al final de nuestro guión. Así, pudimos irnos más temprano para terminarlo.
En la semana 12, no tuvimos clase ni el miércoles ni el viernes, ya que el profesor nos dejó esos espacios de la asignatura para poder terminar nuestro video y culminar detalles necesarios.
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